“El futuro llegó hace rato”. La canción “Todo un palo”, de los Redondos, interpretada por el músico Eugenio Lattanzio, dio inicio a la presentación del libro “La Técnica humana. Una mirada a la delegación progresiva de funciones”, de Carlos Preiti. Rodeado de su familia y de compañeras y compañeros de diversos ámbitos, el encuentro fue una charla abierta donde poner en común y debatir sobre los alcances de la técnica y las tecnologías al servicio de las mayorías.
“Carlos nos ofrece herramientas útiles para el análisis. Un hombre común protagonizando un hecho extraordinario nos deja una obra para compartir y utilizar como disparador entre compañeros que seguimos soñando un mundo donde entren todos los mundos”, expresó Juan Pablo Tettamanti, trabajador estatal del PAMI e integrante de la Comisión Ejecutiva provincial de la CTA Autónoma al momento de presentar al autor.
Preiti, de 75 años, es Licenciado en Educación Tecnológica, trabajador jubilado del SENASA, donde fue responsable técnico de la ex Unidad de Gestión Ambiental. Fue maestro de grado y destacado militante de ATE, siendo durante muchos años electo por sus compañeros de trabajo como delegado. La obra que presentó ayer, según sus propias palabras, fue pensada “en parte como difusión y en parte para el diseño de estrategias pedagógicas”.
“El libro tiene un enfoque que intenta destacar varios estudios importantes de antropólogos que desarrollan la idea de la técnica humana prácticamente como constituyente de la humanidad. Cada cambio técnico trae un cambio de cultura. Los espacios se van achicando cada vez más, los tiempos entre las innovaciones, que son cada vez más rápidas, y las adaptaciones son no tan rápidas. Es decir, la técnica se ha adelantado demasiado, tal vez, respecto de lo que sería la organización social que estuviera acorde a ella”, describió.
“La propuesta del libro da cuenta de que es importante darle un lugar central a la interpretación de la técnica, no como un consumidor, sino sabiendo que hay una historia de la técnica y una construcción. Sobre todo, tener una mirada crítica acerca de cuándo es necesaria y cuándo en realidad hay un abuso de la técnica que, con su poder, termina invadiendo demasiado la organización social y sobre explotando situaciones”, aseguró.
Durante la charla con el público, Preiti fue consultado sobre la inteligencia artificial, la relación entre ciencia y tecnología y hasta sobre el riesgo de pereza intelectual que puede provocar la técnica. “La tecnología nos ayuda mucho y también nos maneja mucho. Somos beneficiarios y víctimas de los avances tecnológicos. Hay una delegación de tareas humanas que dejamos cada día más en máquinas, alejando la posibilidad de establecer un vínculo entre nosotros”, expresó. Sobre el uso de la inteligencia artificial, afirmó que “las máquinas no tienen dudas porque están cargadas de certezas. No tienen las contradicciones y dilemas humanos. Lo que siempre es motor es la duda, algo que las máquinas no tienen”. Y, en el mismo sentido, subrayó que “todo lo que está siendo reemplazado por automatismos, tenemos que tener en cuenta que dependen de la energía de mando y de ejecución. El mando sigue siendo nuestro. Por eso es importante la educación de la técnica humana, para poder elegir que sí y qué no”.
Reconocimiento

“Raros peinados nuevos” fue el tema elegido por Lattanzio para el intermedio que dio paso a más intervenciones de quienes estaban presentes. La mayoría de ellas fueron en línea con el reconocimiento hacia Preiti y destacar la importancia del trabajo realizado para la edición de este libro. Su hija y sus dos hijos no dejaron de expresar su orgullo, su capacidad de reinventarse y de concretar la publicación de esta obra. Lo mismo manifestó su hermana, Cristina, quien también actuó como correctora del libro.
Leticia Quagliaro, Secretaria de Relaciones Institucionales de la CTA Autónoma provincia de Santa Fe y Vicepresidenta Nacional de Unidad Popular, rescató la figura de Preiti, a quien conoce hace décadas, desde su militancia sindical. “En todos los espacios en que estuvo siempre fue un tipo muy estudioso, muy consecuente. Era el delegado elegido por sus compañeros y fundamentalmente siempre fue un buen tipo. Rescatar lo humano de Carlos, siempre serio, estudioso y siempre parado donde tenía que estar”, dijo.
El Secretario de Prensa de la CTAA provincial, Raúl Daz, fue, junto a Tettamanti, uno de los organizadores de la presentación del libro. En su intervención, expresó la importancia de “rescatar lo colectivo en el uso de la técnica. Estamos peleando para que no sea un poder dominante que nos excluya, sino para desarrollar mas democracia y participación”. El dirigente también puso énfasis en el trabajo de Preiti en el Estado, destacó la creación de la Unidad de Gestión Ambiental en el SENASA y recordó los informes que escribió sobre la situación del Río Paraná como “trabajos ambientales muy importantes”.
También felicitó al autor Gustavo Martínez, integrante de la Comisión Ejecutiva provincial de la Central. “La publicación de un libro permite imaginar detrás muchas reuniones como esta y está bueno enterarse de que esa actitud crítica y de búsqueda sigue viva y no en términos individuales”, afirmó. También rescató todos los trabajos realizados por Preiti en temas ambientales, a los que caracterizó como “aportes éticos”.
Tras los agradecimientos, Tettamanti cerró el encuentro con una frase que también había utilizado al inicio: «Tal vez el más urgente de los problemas del hombre en la actualidad no es ya dominar el medio sino dominar la tecnología que él ha creado», de Herber Schiller, sociólogo, en el libro Los manipuladores de cerebro (1973). Luego volvió la música, cuando Lattanzio interpretó “Cantares”, de Joan Manuel Serrat, junto a la hija de Preiti que realizó el recitado. Con muchas emociones, la presentación del libro se constituyó en un abrazo colectivo y un reconocimiento a un compañero consecuente, un trabajador estudioso y formado, que puso su energía y su saber al servicio de las luchas populares.
















