CTA Santa Fe

No al cierre de Electrolux

Desde la CTA Autónoma de la provincia de Santa Fe expresamos nuestra solidaridad y acompañamiento a las trabajadoras y los trabajadores de Electrolux, frente al cierre de la planta de Rosario y los despidos que afectan a alrededor de 200 familias.

“No estamos ante un hecho aislado. El cierre de Electrolux es una nueva expresión del desmantelamiento del aparato productivo y de la destrucción de puestos de trabajo que atraviesa nuestra provincia y nuestro país”, expresó la Secretaria General de la CTA Autónoma provincia de Santa Fe, Claudia Baigorria, al ratificar el apoyo de la Central a los trabajadores de Electrolux y “a la lucha que vienen llevando a cabo los compañeros de la UOM, la CTA Rosario y los demás gremios hermanos”.

Una fábrica con más de 30 años de presencia en Rosario deja de producir para pasar a abastecerse mediante importaciones. La decisión llega después de meses de suspensiones, reducción de personal y retiros voluntarios, en un contexto marcado por la caída del consumo y el avance de las importaciones.

Las políticas del Gobierno nacional de Javier Milei profundizan un modelo de apertura importadora, ajuste y concentración económica que pone en riesgo el trabajo y la producción nacional. Pero también es urgente señalar la responsabilidad del Gobierno provincial de Maximiliano Pullaro, porque no alcanza con discursos en defensa de la industria. Hacen falta políticas concretas que protejan los puestos de trabajo y sostengan el entramado productivo santafesino.

Santa Fe ya perdió cientos de industrias y miles de puestos de trabajo registrados desde el inicio del actual gobierno nacional, mientras las organizaciones empresarias también vienen alertando sobre el deterioro de la actividad manufacturera y el impacto de las importaciones y la debilidad del mercado interno.

A este escenario se suma el avance de una reforma laboral que pretende abaratar el despido, debilitar derechos y precarizar aún más las condiciones de trabajo. El resultado de estas políticas no es más empleo de calidad: es más desocupación, más precarización y menos derechos para quienes viven de su trabajo.

“Ante el industricidio, el desmantelamiento del aparato productivo y la destrucción de los organismo de ciencia, tecnología y del desarrollo del conocimiento, seguimos apostando a la unidad de la clase trabajadora que nos lleve a otro modelo. Hay otro camino, hay una alternativa posible con esperanza para nuestro pueblo y vamos a dar todas las peleas que hagan falta para cambiar este paradigma”; concluyó Baigorria.

Más noticias