Por Claudia Baigorria (*)
En una muestra más de autoritarismo y falta de respeto a la institucionalidad de nuestra Nación, el presidente Javier Milei firmó esta semana el Decreto N° 137/25, designando a dos jueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación: Ariel Lijo y Manuel García Mansilla.
Estamos frente a una flagrante violación de nuestra Constitución Nacional (otra más), en la medida que la misma establece la forma en que deben designarse jueces de la CSJN y demás integrantes del Poder Judicial, exigiendo el acuerdo del Senado ya que se trata de un acto de control político sobre el Poder Judicial. Suplantar ese control por decreto significa desnaturalizar el sistema republicano. A todas luces, Milei busca eludir el proceso constitucional en una maniobra imprudente e innecesaria, que no encuentra justificación política (además de las cortinas de humo con que intentan tapar el escándalo de las cripto-estafas) sino en el hecho de que no consiguió los votos necesarios en el Senado (se requieren dos tercios) para sus candidatos. Pero la voluntad del Congreso no se puede reemplazar por decreto.
Es claro que la Constitución NO le da al Presidente la facultad de nombrar jueces de la Corte por decreto como una opción alternativa al procedimiento regular. Sólo permite nombramientos “en comisión” si se producen vacantes durante el receso del Senado y la Corte queda inoperante (que no es ésta la situación, ya que el Senado NO estaba en receso y la Corte tenía quórum para funcionar). Es un abuso de poder, un retroceso institucional que lesiona la independencia judicial. Se trata de un ardid inconstitucional que vulnera la división de poderes y avanza sobre las facultades exclusivas del Senado. Un verdadero atropello al sistema republicano.
Por estas horas son muchas las voces (tanto de la oposición como de sectores aliados a LLA) que se han sumado advirtiendo los riesgos de que la CSJN avance en la designación de estos jueces a instancias de un decreto presidencial. Máxime tratándose de juristas que recibieron en 2024 sendos cuestionamientos e impugnaciones al momento de presentarse sus pliegos en la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación. Objeciones que fueron fundadas en el perfil de los candidatos (de consabidas posturas negacionistas y contrarias a derechos de mujeres y diversidades) y su idoneidad para acceder al máximo cargo del escalafón judicial de la Nación. Las mayores oposiciones refirieron a públicos posicionamientos de García Mansilla apoyando la inconstitucionalidad de la ley 27.610 de acceso a la interrupción voluntaria del embarazo, o su postura sobre el fallo Simón, que declaró inconstitucionales las leyes de punto final y obediencia debida. De igual modo, a Lijo – entre otras – se lo interpeló en relación a la obligatoriedad de leyes y tratados internacionales de derechos humanos, y para que explique el rol de los agentes de inteligencia como auxiliares de la justicia. Para completar el combo, de convalidarse estas designaciones, estaríamos ante la conformación de una Corte Suprema integrada sólo por varones.
Por todo ello, sostenemos que – además de los necesarios repudios y las presentaciones judiciales – sólo el Pueblo movilizado y con la máxima unidad de todos los sectores podrá garantizar el respeto a la Constitución Nacional y evitar que este gobierno acusado de múltiples delitos (entre ellos, estafas y tráfico de influencias) nos arrastre a la ruptura institucional. El Senado debe cumplir con sus mandantes y resistir este avasallamiento. Los límites constitucionales están para cumplirse, no para ser demolidos por decreto. Tenemos memoria y no vamos a resignar las garantías democráticas conquistadas con tanta sangre derramada. Marzo será un mes de masivas movilizaciones a lo largo y ancho del país, donde una vez más alzaremos nuestras voces contra el fascismo y en defensa de la democracia. Como lo hicimos el 1F. Como volveremos a hacerlo el 8M (Día de las Mujeres y Diversidades Trabajadoras) y el 24M (Día de la Memoria).
(*) Secretaria General de CTA Autónoma Provincia de Santa Fe. Secretaria de Formación de CONADU HISTÓRICA.





