La brutal caída de la producción de acero en el último año y medio, fruto fundamentalmente de la paralización de la obra pública, ya está generando graves consecuencias en Villa Constitución. Allí donde Acindar tiene sus principales plantas, la acería, dirigida por el multinacional Grupo ArcelorMittal, ha disminuido el volumen de sus operaciones en un 50%. Como consecuencia hay suspensiones de personal y cierre de algunas áreas que están poniendo en riesgo cientos de puestos de trabajo. Así lo describe Cristian Horton, presidente de la cooperativa Cooperar 7 de Mayo, una de las empresas que prestan servicios para Acindar.
En la mayor acería de Villa Constitución, el 50% del trabajo es tercerizado por otras empresas y la otra mitad por personal propio. Dentro de esas firmas prestadoras de servicios para Acindar, está Cooperar, una empresa de economía social fundada en 1996. “Hace 29 años que brindamos distintos tipos de servicios. Arrancamos con la carga y la descarga de buques. Después se fueron generando otros servicios y con el tiempo algunos de esos servicios se dejaron de brindar por cuestiones tecnológicas. En la actualidad hacemos la logística y la administración de los depósitos a cielo abierto y la evacuación del tren laminador número 2 y el 3”, explicó Horton.
El 27 de mayo se inició un conflicto porque Acindar confirmó la paralización por tiempo indeterminado del tren laminador número 2, poniendo en riesgo 130 puestos de trabajo. Por ello los trabajadores de Cooperar, junto a la Comisión Interna y la Comisión Directiva de la UOM Villa Constitución, fueron a la huelga, una medida que hoy está suspendida por la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Santa Fe.

“El cierre del tren laminador 2 es una política de organización industrial interna de Acindar, que viene de la caída de la industria. Los volúmenes de operaciones están al 50% de lo que era hace un año y medio. La industria no está en el radar del gobierno, solamente lo financiero y lo energético, nada más. Pero las industrias están todas complicadas”, afirmó el dirigente de Cooperar.
“En el 2025 se agudiza la caída de la producción con respecto al 2024 y ni hablar con respecto al 2023. La empresa nos pedía la adecuación, el achicamiento, hacer una nómina de menos gente. De los 130 que somos, iban a sobrar 60. Nos pedían que dejemos una nómina de 60 personas ingresando a la fábrica. Nosotros fuimos acomodándonos, fuimos achicando costos, distribuyendo las horas de trabajo. Lo que hacíamos en vez de despedir, como hicieron otras empresas, que sacan el excedente de gente, fue ir distribuyendo el trabajo pero manteniendo todo el plantel. Trabajamos todos, aunque ganemos menos”, relató.
Pero, a diferencia del resto de las empresas que tercerizan servicios para Acindar, Cooperar sufrió otro tipo de discriminación: a pesas de ser trabajadores afiliados a la UOM, por su carácter de cooperativa y la condición de monotributistas de sus asociados, la multinacional no les reconoció derechos conquistados. “Denunciamos que esta medida forma parte de un accionar sistemático y discriminatorio por parte de Acindar hacia los cooperativistas de Cooperar 7 de Mayo. En lugar de reconocer su rol esencial y su vínculo sostenido con la planta, la empresa intenta desconocerlos como trabajadores, alegando su condición de monotributistas para evadir responsabilidades laborales. Esto implica una clara vulneración de derechos básicos. A esto se suma que los trabajadores de Cooperar no fueron contemplados en la suma extraordinaria otorgada al personal propio y contratistas, ni incluidos en el plan de suspensiones rotativas que la empresa implementó para mitigar la crisis del sector siderúrgico”, señalaron desde un comunicado emitido por la UOM.
“Hay una diferenciación solo con Cooperar”, apuntó Horton. “Hay un aprovechamiento sobre Cooperar de una condición jurídica legal, de nuestra condición de autogestionados. Se aprovecha de que somos monotributistas como si fuéramos Pedidos Ya. Nosotros somos una empresa autogestionada, organizada en un marco que trabaja con un convenio colectivo que tiene afiliados a la UOM. Nosotros estamos emplazados en una planta organizada de producción, con normas y condiciones, como cualquier otro trabajador. Entonces lo que queremos es el trato igualitario”, señaló.

Como hizo en otros momentos de su historia, Acindar también tiene otros objetivos: “Hay una visión sobre nosotros, que somos solidarios, que nos organizamos colectivamente y hay que de alguna forma destruir todo lo que tiene que ver con organización y pegarle al sindicato por izquierda con nosotros. Somos organizados, no somos obedientes, somos los rebeldes. Si llaman a una empresa que tiene un patrón y le dice ‘tenés que echar gente’, el patrón la echa. Pero en caso de una cooperativa, a nosotros nos llaman que tenemos que echar gente y repartimos el trabajo. Hay una intención de achicar la organización, de debilitarla o de llevarla a la mínima expresión o desarmarla si se pudiera”, aseguró el presidente de Cooperar.
“Hay un marco en el país que parece que avalara todo lo anti colectivo, lo anti solidario, el discurso hegemónico de hoy de los medios, que emana de este gobierno y viene en en esa dirección. Además, no hay puerta donde ir. Ya no hay un Ministerio de Trabajo de Nación y los órganos institucionales están muy devaluados”, analizó.
Aunque el conflicto se mantiene, Horton explicó que están “en situaciones muy complicadas. Vamos a tratar de resistir y sostener todo lo que podamos, hacer todo lo posible para mantener la plantilla, para que la cooperativa siga trabajando, para que la nómina siga, para ingresar, vamos a tratar de negociar todo lo que podamos. En ese contexto, le estamos pidiendo más que nada otros trabajos. En otras oportunidades, ante las renovaciones tecnológicas, nosotros hicimos recapacitación de personal o invertimos en otro tipo de maquinaria. Si estos trabajos dejan de existir momentáneamente, porque no son definitivos sino transitorios, entonces ahora estamos planteando lo mismo”.
Desde la CTA Autónoma provincia de Santa Fe manifestamos el apoyo y la solidaridad con los trabajadores de la Cooperativa Cooperar 7 de Mayo, acompañando el reclamo por el mantenimiento de las fuentes de trabajo. En tiempos de crueldad, reafirmamos que la unidad es el camino para luchar y no perder derechos conquistados por la clase trabajadora y el pueblo.





