La CTA Autónoma provincia de Santa Fe mantuvo una audiencia formal con la Ministra de Igualdad, Género y Diversidad, María Florencia Marinaro, el pasado viernes 18 en la ciudad de Santa Fe. La delegación de la Central estuvo integrada por la Secretaria General, Claudia Baigorria, la Secretaria de Género Provincial, Patricia Esquivel, la Secretaria de Género de la seccional Santa Fe, Verónica Ansoldi, y la referenta de FeNaT Santa Fe, María Angélica Aguirre.
En una reunión muy cordial, y que se extendió por más de dos horas, las referentas presentaron a la funcionaria las actas de proclamación de nuevas autoridades recientemente electas y plantearon los temas de mayor interés de la agenda de la Central. Allí pusieron especial énfasis en los ejes que involucran a las mujeres, lesbianas, gays, travestis, trans, bisexuales y no binaries. En especial quienes padecen pobreza, indigencia y todo tipo de violencias originadas por un sistema distributivo injusto, que impide la autonomía por falta de empleo con derechos, y que además oprime doblemente a quienes sostienen en lo cotidiano trabajos de cuidado no reconocidos.
Las integrantes de la delegación citaron además la necesidad de terminar con las brechas que limitan las oportunidades de acceso de mujeres y diversidades a puestos de trabajo de mayor calificación y remuneración. Del mismo manifestaron su interés por interiorizarse en las líneas de trabajo que el Ministerio tiene para el abordaje de las violencias, tanto en la asistencia a las víctimas como en medidas preventivas desde la formación, las campañas de sensibilización y también la erradicación de la violencia y el acoso en el mundo del trabajo. También se pidió por el cupo laboral para personas con discapacidad, reclamo que la Central viene realizando al Ministerio de Trabajo.
La Ministra, acompañada por la Subsecretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad del Ministerio, Nerea Tacari, hizo un pormenorizado detalle de los programas de capacitación y formación, y los avances de su territorialización en la provincia a través de la articulación con municipios y comunas, así como a través de las organizaciones sociales y sindicales.
Entre las principales líneas, citó las capacitaciones en Ley Micaela (también adaptada para personas con discapacidad visual), cursos, talleres y diplomaturas en importantes temas como las masculinidades, cuidados, escuela sindical de género, políticas de igualdad, etc. Además de citar la expansión del mapa de Puntos Violeta (en convenio con autoridades municipales para la creación de Redes en cada lugar), la continuidad de programas como el Acompañar, los Centros de Día, etc.
Marinaro también se refirió a las políticas de contención y ampliación de puestos de trabajo para la población travesti-trans, así como a la creación de EMPA para que puedan acceder y/o completar sus estudios, además del impulso de proyectos productivos destinados a elles. Otros temas mencionados ante nuestra consulta fueron la posibilidad de apoyo a cooperativas barriales en distintos rubros, la articulación con la Dirección Provincial de Comunidades Originarias para el abordaje de las violencias, la situación de Trabajadoras Sexuales (que asistieron durante la pandemia), el acceso a productos de la canasta menstrual (Gestión Menstrual), los regímenes de licencia en el marco de la ley de Cuidados, ley Vigo, los espacios para lactancia, entre otros.
Además la Ministra mostró interés en trabajar en conjunto temas de género de la agenda de la Central, como lo es la Micaela Sindical, el convenio 190 y la recomendación 206 sobre violencia y acoso en el mundo del trabajo.
Claudia Baigorria consideró que «la reunión fue de enorme relevancia, en especial por las líneas de trabajo que quedaron abiertas para abordar conjuntamente, atendiendo a que las políticas de igualdad son prioritarias en la agenda de la Central y que quedó en evidencia el interés demostrado para que las mismas puedan llegar de manera efectiva a los sectores más vulnerados. No es dato menor tampoco, que haya comprometido acompañar demandas como el aumento de los montos de las Asignaciones Familiares que la provincia mantiene desactualizados (perjudicando mayormente a mujeres con hijes a cargo)».
En el mismo sentido, María Angélica Aguirre consideró como positivo “el compromiso de dar continuidad a varios programas de ayuda a las compañeras víctimas de violencia, en especial los destinados a organizar el trabajo para su autonomía, como el Producir al que – a través de la FeNaT y la CTAA – accedieron varias compañeras».
Por su parte, Patricia Esquivel expresó su satisfacción por “los resultados de la reunión mantenida, porque se pudieron plantear todos los temas y articular propuestas para resolver la situación de poblaciones con derechos vulnerados hace muchísimos años, como son las organizaciones barriales y originarias».
Del mismo modo se expresó Verónica Ansoldi de la seccional santafesina de la Central, quien evaluó el encuentro de cálido, expeditivo y muy informativo: “hay mucho por hacer”.







La referente del sector telefónico relató que participó del taller ‘Protocolos para la prevención y erradicación de la violencia de género en instituciones y organizaciones’. “Nosotres vivimos cotidianamente violencias y cuando podemos denunciarlas nos encontramos con una justicia que es patriarcal, racista y clasista. Lo vemos en las empresas, en el gobierno e inclusive en los gremios”, apuntó. Por ello afirmó que “necesitamos una reforma judicial transfeminista, que tenga una mirada popular, que democratice el acceso a los derechos, que termine con los privilegios de los varones, la mayor desigualdad radica en los privilegios”.












“Se analizaron las ventajas y desventajas del preacuerdo, que consiste en tres pagos únicos para octubre, noviembre y diciembre, y un aumento salarial de un 28% a cobrar los primeros días de febrero, con un adelanto del 3% en noviembre, y el impacto en el pago del día del telefónico”, explicó Molina. “La negociación en tramos cortos permite actuar más rápido sobre la influencia de la inflación, pero la remuneración que se percibe recién en febrero nuevamente nos posiciona en retroceso a la inflación y a una gran cantidad de telefónicos y telefónicas por debajo de la canasta familiar, y a otra gran parte rondando la canasta de la pobreza. Los pagos únicos, en negro, constituyen un ingreso de dinero rápido, pero se exime a las empresas del pago de los aportes: jubilatorios y del seguro social, perdiendo también importantes montos en los rubros remunerativos como horas extras y aguinaldo, suprimiendo demasiados derechos. Son empresas que están en condiciones de pagar salarios dignos, superadores a la canasta básica, y dar la posibilidad a sus trabajadores/as de un buen vivir”, evaluó. Por lo que se formalizó una segunda moción: pedir que ese porcentaje del 28% se aplique ahora en octubre, entero y al básico.
La dirigente aseguró que junto a Ochagavia plantearon, entre otras cosas, “que la discusión paritaria incluyera temas como: adecuación del cálculo de la antigüedad, revisión y actualización de los convenios colectivos obsoletos, empezando por la unificación de los mismos. Somxs todxs trabajadorxs telefonicxs que aportamos y enriquecemos a las mismas empresas, sin embargo, las diversidades de convenios han permitidos que realizando las mismas tareas y trabajando las mismas horas o más, tengamos una marcada diferencia de salarios, lo que ha llevado a muchas trabajadoras y trabajadores a necesitar un ingreso adicional, aumentando la cantidad de horas de trabajo, o haciendo changas o recurriendo a un segundo empleo”.




















